Arte menstrual: las artistas que usan su sangre para combatir el machismo desde sus obras

La menstruación es parte de la naturaleza sexual de la mujer. mujeres y disidentes. Si bien la sociedad machista ha estigmatizado durante mucho tiempo y ha tratado de ocultar los fluidos de muchas personas, hay artistas que no temen la opresión o el daño. En la siguiente nota, conozca el trabajo de varios sentidos que miran, a través del arte, la relación íntima de rojizo y antepasado que poco o nada tienen de qué hablar.

L’Orangelis Thomas Negrón

Ansiedad y falta de información sobre el Virus de la inmunodeficiencia adquirida (VIH) empujó al artista puertorriqueño a ir más allá del estigma. La activista sabía que su sangre podía provenir de ella. copa menstrual para expresarse. Y así, con su carga y sus revoluciones gráficas, L’Orangelis decidió ganarse la vida con la pintura.

PUEDES VERLO

En mayo de 2021, la pintora afrocaribeña lanzó Cíclica, una muestra colectiva que le permitió mostrar cuatro de sus creaciones. Para Thomas Negrón, crear con su menstruación seropositiva no solo influye en la percepción de quienes ven su obra, sino que también se convierte en “un proceso de redención, exploración, empoderamiento, apego, rompiendo con estigmas y prejuicios”.

“La mayor vergüenza que podríamos hacer es romper la vergüenza de nuestro cuerpo y nuestra menstruación”, dijo L’Orangelis a un medio feminista en Puerto Rico. Y un chico hace su trabajo para demostrarlo.

Zanele Muholi

Con la serie de imágenes Isilumo Siyaluma (2006), que en zulú significa “el dolor del dolor menstrual”, el artista muestra con su propia sangre aquellos cuerpos menstruales que han sobrevivido a malentendidos, violencia física, psicológica, sexual y crímenes de odio por ser negra y lesbiana. En declaraciones recopiladas por M-Arte y Cultura ‘violan a sus parejas por su orientación sexual.

PUEDES VERLO

Levy Sarah

Cuándo Donald Trump Se magnificó e hizo comentarios machistas sobre el mes de un periodista que lo interrogaba en una entrevista. Levy Sarah No podía quitarse esa escena de la cabeza. En ese momento, se le ocurrió una idea para revertir el malentendido de un ex presidente de Estados Unidos.

En 2015, con la ayuda de un tampón, un cepillo y su sangre, la artista estadounidense mostró el rostro enojado del alcaide republicano que agredió a la periodista Megyn Kelly. Con su trabajo titulado Whatever, además de su subasta para recaudar dinero para inmigrantes, la creadora sugirió no permitir que el discurso de Trump “use el mes de la mujer” no solo para evitar un tema o cuestión política, sino “insultar su inteligencia” y eso para sus compañeros.

Carina Úbeda

Le Paños (2013), el creador chileno muestra un ejemplo en el que varios trozos de algodón cuelgan de un techo, y estos contienen frases bordadas que la sociedad piensa cuando ve a una persona menstrual. El contenido incluye palabras como “Se transfiere”, “Se elimina”, “Se elimina”, entre otras cosas.

Úbeda señala que responde a esa modestia y al pensamiento machista que existe al respecto menstruación. También afirma que al ver la intimidad de la sangre que brota de ella y la mantuvo durante cinco años, desafía los prejuicios culturales que oprimen los cuerpos menstruales y que puede, sobre todo, superar el arte de la persona personal.

Jen Lewis

Un día, mientras vaciaba su copa menstrual, la artista estadounidense vio rastros de sangre en sus dedos. Inmediatamente se preguntó por qué la sociedad machista considera el período “desagradable” y por qué fue “completamente” borrado del campo de visión. Con la ayuda de su pareja, Lewis decidió plasmar la caída y el movimiento de su menstruación en distintas posiciones: cada una es única y con una técnica propia que refleja la belleza en los detalles de cada fluido.

PUEDES VERLO

Para la artista conceptual, la serie de fotos Belleza en sangre tiene como objetivo acabar con todo el silencio y la negatividad que conlleva la menstruación y responder a la sociedad que la sangre no es un misterio que deba ser “avergonzar o temer a alguien”. “.

Emma Arvida

En 2012, la artista sueca radicada en Londres sabía que podía redefinir la perspectiva social y cultural del mes a partir de sus imágenes. A través de fotografías en las que cada modelo realiza diferentes actividades diarias y sin mirar a la cámara, la grabadora visual nos guía hacia la conexión entre la asistencia y el sentimiento de la sangre menstrual.

Con la serie visual There Will Be Blood, Arvida busca cuestionar los parámetros culturales que existen frente al ciclo menstrual y el miedo masculino que recae en un proceso que forma parte de la propia sexualidad.

Agregue un comentario

Su dirección de correo no se hará público. Los campos requeridos están marcados *