¡Cómo hemos cambiado! 25 años de la gesta de La Roja

Este sábado 9 de julio se cumplen 25 años de la gesta de la Selección española femenina de fútbol en la Eurocopa de 1997, primer gran torneo que disputaba en su historia. El resultado fue el que nadie esperaba: pasó la fase de grupos y obtuvo el bronce. “Las mujeres no lloran”, titulaba AS en la crónica de aquel partido: “La derrota en las semifinales frente a Italia (1-2) no impide un logro histórico de España”.

Toña Is (Oviedo, 1966) y Mar Prieto (Madrid, 1969) fueron dos de las futbolistas que obtuvieron ese tercer puesto, compartido con Suecia, para La Roja y ambas atienden a este periódico para contar todos los detalles de aquella gesta y cómo ha cambiado la Selección desde entonces.

Ahora son jugadoras profesionales las que visten la camiseta de España. Entonces sólo  Ángeles Parejo entraba dentro de la categoría ‘futbolista’. “Fui a participar en aquella Eurocopa gastando mis días de vacaciones”, explica una Is que por entonces ya formaba parte del cuerpo de policía. Su versión la corrobara Prieto: “Cogíamos los días de vacaciones para ir con la Selección o en muchas ocasiones también pedíamos días sin sueldo”.

Lo que en 2022 es impensable, entonces era la norma. Lo que en 1997 parecía imposible, aquellas 20 futbolistas lo hicieron realidad.

En 1997 las futbolistas no eran profesionales, ni se imaginaban que algún día se podría vivir del fútbol como se hace hoy en día. Las 20 heroínas que fueron al primer gran torneo de España eran estudiantes, policías, administrativas o profesoras. Profesión o dedicación que venía recogida en AS en la información respectiva a la convocatoria.

Sólo Ángeles Parejo, una de las grandes protagonista de esta gesta, era la única que como profesión tenía la de futbolista y lo hacía en el Torres italiano. Esta fue la convocatoria de 20 que acudió a aquella Eurocopa:

Hoy son 23, tres más que entonces, las que están en Inglaterra para intentar poner a España en la cima del fútbol europeo…

Pero no sólo ha cambiado la Selección española, también lo ha hecho la propia Eurocopa, que allá por 1997 solamente contaba con ocho equipos en su fase final. En el preclasificatorio, La Roja tuvo como rivales a Suecia, Dinamarca y Rumanía en un grupo en el que quedó segunda. De ahí, pasó a disputar un playoff en el que se impuso a Inglaterra.

“Llegamos a la fase final como la ‘perita en dulce’. Nos habíamos clasificado por primera vez en la historia”, cuenta Toña Is, con un testimonio que amplia Mar Prieto: “Que llegaramos ahí era impensable. Fue la primera vez que nos sentimos por un breve espacio de tiempo profesionales”.

Antes del debut en Karsloga (Suecia) estuvieron concentradas en el Centro de Alto Rendimiento de San Cugat, tiempo en el que Ignacio Quereda, el seleccionador de la época, decidió sus cinco descartes. Contaba AS en sus páginas que las futbolistas realizaron un trabajo duro e intenso con tres sesiones de entrenamiento diarias.

Y el 29 de junio, llegó su debut, ante Francia. Una cosa no ha cambiado desde entonces a hoy, se pudo ver por la televisión pública, concretamente por Teledeporte. España sacó un punto en su primer encuentro en el gran torneo del viejo continente. Ángeles Parejo puso por delante a La Roja con un gol en el 15′ que fue empatado por Roujas para las francesas ya en la segunda mitad (51′). El empate invitaba a soñar.

“Fuimos partido a partido y de repente dijimos ‘caramba, que no son capaces de ganarnos tan fácilmente'”, narra Is, entonces una fija en la defensa española y hoy la entrenadora que llevó a la Selección femenina de fútbol a levantar su primer Mundial, con  la Sub-17 en 2018.

La única derrota de España en la fase de grupos llegó en su segundo partido, perdido ante Suecia, anfitriona, por la mínima. Corominas, en propia puerta, desniveló el marcador a favor de las suecas (0-1). Para entonces, las 20 jugadoras se lo creyeron. Y llegó el día grande, último partido de grupo y tres puntos ante Rusia. El gol de, cómo no, Ángeles Parejo en el 70′ metió a La Roja es semifinales. La hostoria ya estaba escrita.

Al encuentro ante Italia, en el que se jugaron el pase a la final, asistieron 4.000 personas y el que fuera presidente de la RFEF, Ángel María Villar. Italia, cuyas futbolistas en su mayoría sí que se dedicaban al fútbol, se mostró muy superior y se impuso por 2-1. La goleadora de siempre, Parejo, maquilló el resultado en el 88′. Sin final de consolación, Suecia y España comparten tercer puesto en la Eurocopa de 1997.

La gesta de aquellas primeras 20 heroínas del fútbol español adquirió todavía más peso histórico según pasaron los años…

¿Cómo recuerda su participación en la competición?

Fue una experiencia muy bonita, el que llegaremos a una fase final era algo impensable; España estaba muy lejos del nivel europeo. Fue la primera vez que nos sentimos por un breve espacio de tiempo profesionales. Estuvimos concentradas en el CAR y eso fue una experiencia inolvidable porque nunca antes habíamos entrenado tanto y todo el grupo junto.

¿Cuáles eran los medios para afrontar una cita como esta?

Los medios eran muy pobres y escasos por no decir claramente que no tuvimos medios… Lo único que tuvimos fue la concentración previa al europeo. La equipación que nos dieron era de los chicos y a todas nos estaba gigante, pero en esa época era lo normal y estábamos acostumbradas.

¿Cuáles fueron las evoluciones más importantes del fútbol femenino durante sus  años de carrera?

Yo debuté con la selección a los 15 años, pero sólo entrenaba porque hasta los 16 no podía jugar partidos oficiales. Nos concentraban unos días antes del partido y poco más; no había casi concentraciones y eran muy breves; teníamos muchos problemas para compaginar el trabajo y las convocatorias de la Selección; gastábamos los días de vacaciones para poder estar con España o en muchas ocasiones pedíamos días sin sueldo. Ahora esto es impensable…

¿Cómo ha visto ahora el proceso de profesionalización?

Ahora miro el fútbol con envidia sana… Es como soñaba que fuera cuando era una niña.

¿Cuáles eran las condiciones de su época?

Jugaba en arena, en mis primeros años no tenía ni entrenador. Habúa que compaginar los entrenamientos con el trabajo y siempre entrenábamos muy tarde, una hora en el campo y dos días a la semana en el mejor de los casos… El resto de horas las tenían los chicos; a las chicas nos daban lo que sobraba… Todo lo pagábamos nosotras y de fisios/médicos ni hablar. Los viajes también los pagábamos nosotras. A partir del Europeo para mí cambiaron las cosas porque me fui a jugar como profesional a Japón y allí estuve dos temporadas donde me sentí una jugadora profesional. Cuando volví a España fiché por el Levante que fue el primer club que apostó por pagar a las jugadoras y a tratarlas como profesionales. Fueron tres temporadas muy buenas llenas de éxitos deportivos.

¿Cómo ve a España para esta Eurocopa?

Veo a la Selección muy bien preparada, llenan años trabajando muy bien tanto en los clubes como en la propia Selección y eso se está notando. Creo que tienen opciones serias de medalla.

¿Qué piensa del acuerdo de equiparación que han firmado?

Es algo que tenia que haber llegado mucho antes y que ojalá sea real…

¿Cuánto ganaban ustedes por jugar con la Selección?

Mis primeras dietas fueron 1500 pesetas (9 euros) por 4 días; o sea dos euros al día… En el Eurocope cobré 30 euros al día.

¿Cuáles son sus mejores recuerdos en el fútbol? ¿Y los peores?

Mis mejores recuerdos son la primera llamada de la Selección con 15 años, la clasificación para el Europeo y el tercer puesto y la experiencia que viví como futbolista profesional en Japón. Me hubiera gustado haberme retirado de otra manera después de tantos años entregada en cuerpo y alma al fútbol.

¿Cómo era el vestuario de esa primera participación europea?

No éramos profesionales del fútbol. Eso nos condicionaba. Incluso a la hora de que el seleccionador hiciera las convocatorias. Nosotras teníamos nuestros trabajos, yo por ejemplo ya estaba en la Policía. Una cosa que tenía que ser maravillosa, que te llamara la Selección, casi se convertía en un problema. Gracias a los mandos inmediatos y mis compañeros que tenía pude ir. Me cubrían, me cambiaban las vacaciones… De hecho, fui a participar en esa Eurocopa con mis días de vacaciones, me quedé sin ellas.

¿Cuáles eran sus condiciones?

Entonces no teníamos medios, ni entrenadores titulados, ni recursos… El seleccionador tampoco tenía los medios, ni por asomo.

¿Diferencias en cuanto a cuerpo técnico?

Ahora casi se llega a veinte personas, analistas, psicólogo, delegado… Nosotras fuimos con Ignacio Quereda, un preparador físico y creo recordar que un ayudante.

¿Cuál fue el secreto de su éxito?

Fuimos a la Eurocopa como la perita en dulce, no teníamos ninguna presión, nos habíamos clasificado por primera vez. Todo el mundo decía ‘que nos toque España para una goleada’. Nosotras éramos un grupo de amigas, que se reencontraba allí. Entre el grupo de amigas y la no presión… No teníamos nada que perder y mucho que ganar, pues se dio así. Todo lo que hiciéramos era increíble para nosotras.

¿Cuándo pensaron que podían hacer algo importante?

Pero empezamos ahí uno a uno y dijimos ‘caramba, que no son capaces de ganarnos tan fácilmente’. En el último partido de la fase de grupos, cataplán, y nos metemos en semifinales. Aquello fue la hecatombe. Lo recuerdo como si fuera hoy. Son sensaciones que vives en el fútbol que no se te olvidan.

¿Cómo era jugar al fútbol para una mujer en la España de los 90?

Nada que ver, al principio no teníamos ni entrenadores titulados. Después ya empezaron a llegar. Ahora aquí creo que también llevamos unos años de estancamiento. Me consta el boom que fue el Mundial Sub-17 de 2018 para llamar a las niñas a jugar y a seguir practicando el fútbol. Pero ahora mismo no me gusta hacia dónde va.

Ha entrenado a grandes talentos en esa Sub-17. Alexia es la Balón de Oro ahora, ¿ve  a alguna de esa generación capaz también?

Muchas, con estas cosas es injusto decir nombres porque fueron las que tenían que ir, todas aportaron. Fíjate, que el europeo anterior que también lo ganamos, fuimos sin Pina. Además de ella, que es talento puro, también están Salma o Jana. Y una jugadora que siempre digo cuando me preguntan: Bruna Vilamala, que no pudo ir a ese Mundial.

¿Cómo ve la el fútbol femenino español?

De la Liga sabemos que hay una presidenta y poco más. Habría que reflexionar…

¿Y a la Selección con la baja de Alexia?

Vamos a ver cómo se adapta la Selección a jugar sin ella, ya que no hemos visto que se hayan realizado rotaciones ni pruebas con otras jugadoras ni en partidos amistosos ante selecciones de nivel muy inferior, sobre todo en su posición y no sabemos qué jugadora la podría suplir, aunque nos lo podemos imaginar por los poquitos cambios que se han realizado sobre todo con las centrocampistas. Esta Selección tiene suficiente calidad y talento como para poder ganar este primer partido aún con la baja de una jugadora tan importante como Alexia, solo hay que dar con la tecla y para eso está el cuerpo técnico tan numeroso que tiene esta Selección. Al final todas tienen bajas importantes bien por lesiones, por maternidad…

En cuanto al sistema de juego, La Roja también ha cambiado en estos cinco lustros. Mar Prieto y Toña Is estaban en el once tipo de 1997. Ahora, a 2022, la Selección llega sin su estrella, Alexia Putellas.

Y es que 25 años son muchos años. No se ha vuelto a conseguir algo importante en fases finales. La Roja se creó en 1983 pero no llegó a tiempo para la fase de clasificación de la Eurocopa de 1984, la primera. No llegó a meterse en la fase final hasta 1997, cinco ediciones después de la del estreno. Este tercer lugar en Noruega y Suecia debió ser un punto de inflexión, pero no lo fue. No se metió en los Mundiales posteriores de 1999, 2003, 2007 ni 2011. Tampoco en los campeonatos de Europa de 2001, 2005, ni 2009. Hubo que esperar hasta 2013 para la siguiente gran cita.

España, al fin, se metió en un gran campeonato en Suecia. Otra vez. Una selección que contaba con jugadoras como Vero Boquete, Adriana Martín, Torrecilla, Jenni Hermoso, Sonia Bermúdez, Vicky Losada o Alexia Putellas, convocada con la Absoluta para su primer gran torneo. La Roja acabó con el récord de Alemania, que no cedía ningún punto en la fase de clasificación desde 1999.

No logró la clasificación directa, sino que tuvo que irse a la repesca. Escocia fue el rival. En Hampden Park, se empató a un gol. En el minuto 26, Kim Little puso por delante en el marcador a las escocesas tras marcar de penalti. Pero solo cuatro minutos después, Adriana Martín empató el choque. La propia Adriana falló un penalti. Todo se decidía en la Ciudad del fútbol de Las Rozas donde pasó de todo. Enma Mitchell adelantó a las escocesas, pero Adriana Martín forzó la prórroga. En el tiempo extra, Little puso por delante a su selección. El conjunto de Quereda necesitaba dos goles para obtener su billete a Suecia. Cinco minutos después, Silvia Meseguer lograba el empate tras marcar un disparo desde unos 30 metros. A los dos minutos del final, Vero Boquete falló un penalti. Pero pudo resacirse, ya que en la última jugada del choque, marcó el gol de la victoria: 3-2 y delirio español. España disputaría su segunda Eurocopa 16 años después.

Alexia, con un gol en el descuento, dio a España su primera victoria frente a Inglaterra con gol de Vero Boquete y Jenni Hermoso (3-2). Cayó ante Francia (0-1) y logró un empate contra Rusia que le valía para meterse en cuartos con gol de Vero Boquete de nuevo. Si embargo, Noruega se cruzó en el camino y mandó a La Roja para casa por 3-1. Era la segunda gran cita a la que acudía España y se fue con los deberes hechos.

Llegaba el reto de lograr el billete para un Mundial. El fútbol femenino español estaba en plena ebullición y en el grupo le tocó ante Italia, República Checa, Rumanía, Estonia y República de Macedonia. Tras ganar sus primeros encuentros finalizaba el año 2013 como la selección número 15 en el ranking de la FIFA. El 13 de septiembre en el estadio Emil Alexandrescu de la ciudad de Iasi, las españolas vencían por 0-2 (los dos tantos fueron obra de Natalia Pablos) y lograron su primera clasificación para un Mundial de fútbol absoluto. Otra puerta que se abría. Canadá era el siguiente reto.

Si preguntan a cualquier persona que haya seguido el fútbol femenino español por su punto de inflexión dirá: “Canadá, contigo empezó todo”. La Roja acudió a su primer Mundial absoluto en 2015 después de firmar una fase de clasificación sobresaliente. La preparación, contaron un buen puñado de aquellas 23 convocadas, no fue la adecuada.

Aterrizaron en el país norteamericano apenas 72 horas antes del debut, en el que se empató a uno ante Costa Rica con un gol histórico de Vicky Losada, el primero de España en el máximo torneo femenino internacional. Después perdió por la mínima ante Brasil (0-1) y por 1-2 ante Corea del Sur. Eliminadas.

Aquella Selección repleta de futbolistas míticas como Natalia Pablos, Vero Boqueta, Ainhoa Tirapu, Sonia Bermúdez o Erika Vázquez contaba con el talento de la nueva hornada: Virginia Torrecilla, Alexia, Jenni Hermoso… Pero se vino de vacío. Y se armó la revolución.

Las 23 futbolistas españolas que disputaron aquel Mundial emitieron un comunicado en el que pedían cambios, reivindicaron un mejor trato y condiciones y acabaron forzando la salida de Ignacio Quereda que llevaba 27 años en el cargo de seleccionador.

Desde entonces hasta hoy todo han sido pasos hacia delante tanto en la Liga, con el convenio colectivo y la profesionalización, como en la Selección, con el recién estrenado Equal Pay. Además, no se ha faltado a las fases finales de la Eurocopa 2017, el Mundial 2019 y la actual Euro de Inglaterra. Vaya, sí hemos cambiado…

El fútbol femenino español ha vivido una auténtica explosión en los últimos años. La apuesta de patrocinadores como Iberdrola, la televisión en los primeros años, la llegada del Real Madrid, la lucha por la profesionalización, la implicación del CSD, la visibilidad en los medios de comunicación y la respuesta del público batiendo todos los récords han supuesto un antes y un después en el fútbol femenino nacional. Pero no sólo a nivel nacional ha crecido, sino que en todo el mundo el fútbol femenino se ha crecido a pasos agigantados en los últimos año.

En 2016, Iberdrola aterrizó en el fútbol femenino y le dio un empujón importante. La compañía eléctrica ayudó a que los medios empezasen a dedicar más tiempo y espacio al fútbol femenino, GolTV comenzó a emitir los partidos en abierto y después se unieron otras televisiones. El fútbol femenino llegaba a las casas de España y esto suponía una gran explosión y el inicio de una profesionalización dentro de muchos clubes. Gran parte de las jugadoras de la máxima categoría podían vivir del fútbol, algo impensable no hacía tanto. La ventana de las televisiones provocó que más patrocinadores entrasen y el dinero conllevó muchas mejoras. Además de la respuesta del público y las apuestas de los clubes: abrir el Calderón o el Wanda con récord de espectadores, Mestalla, el Pizjuán, Anoeta… el crecimiento ya era imparable.

Las presión de las jugadoras y la popular provocó que en 2020 se firmase el primer convenio colectivo. Era el gran paso para que las jugadoras tuvieran unos derechos que, hasta ahora, no había. La entrada del CSD para empujar hacía el siguiente paso ha sido fundamental: la profesionalización de la Liga. La primera competición femenina profesional se hizo realidad hace sólo unos meses después de mucho tiempo de discusiones y trabajo para llegar a este punto: el año que viene se estrena la primera liga profesional de la historia.

Un camino repleto de éxitos como la Champions del Barcelona y, sobre todo, el doble récord del Camp Nou con 91.648 entrenadores ante el Wolfsburgo, la mejor entrada mundial en el partido de fútbol femenino. Porque ya ha llegado y lo ha hecho para quedarse…

Y así, repleta de ilusión, llegaba a la Eurocopa de Inglaterra esta Selección española femenina, por primera vez en el puñado de favoritas para levantar el trofeo. Sin embargo, las bajas, primero de Jenni Hermoso, Balón de Plata, y después, la todavía más dramática de Alexia Putellas, la mejor futbolista del mundo (Balón de Oro, The Best, Mejor Jugadora UEFA…), han rebajado la euforia antes del pitido inicial de esta tarde, a las 18:00, en el debut ante Finlandia. Hasta que este grupo de 23 futbolistas demuestre que es capaz de seguir apuntando alto sin su estrella. Es más. Lo harán, más que nada, por ella. Por Alexia, por Virginia, ¡por todas!

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