Copa de gusano

La Copa de los líos

La Copa de África de 2021 estaba destinada a ser el mejor torneo de selecciones de la historia de la CAF y está muy lejos de lograr ese objetivo. De hecho, está del otro lado. La constelación de estrellas reunida en Camerún fue el mejor anuncio de la Confederación Africana de Fútbol para atraer hinchas y enviar el mensaje de que la CAN puede ser tan atractiva como la Eurocopa y la Copa América, sin embargo, cada día de competencia aparece un nuevo escándalo. la imagen que pinta es un concurso muy mal organizado y limitado por el amateurismo.

El calendario

El primer problema aplicado a la CAN 2021 fue el cambio de calendario. Camerún estaba programado para albergar el torneo en 2019, pero debido a un retraso en las obras, la CAF llevó el torneo a Egipto. Camerún tuvo dos años para terminar unos estadios de talla mundial que están vacíos en todos los partidos, pero ese no fue el principal problema organizativo. Debido al calor en la región, la CAN 2021 se aplazó a enero, lo que también derivó en la Copa del Mundo de Qatar en diciembre. Ese fue el motivo del enfado de la gran liga que vio como muchas de sus estrellas, sobre todo en la Premier, dejaban el torneo para jugar con su país. Demasiados enemigos antes de que comience el torneo.

Repetir

Ninguna televisión en España ha comprado los derechos de CAN 2021, pero CAF ha anunciado que retransmitirá en abierto sus partidos a través de su canal de Youtube. En medio de la transmisión de Camerún-Burkina Faso, la transmisión se detuvo debido a que los canales sudafricanos tenían derecho a negar el CAF por infringir la ley de derechos de autor. La CAF hizo oídos sordos y al día siguiente Marruecos-Ghana volvió a emitir en directo, pero tras media hora de juego volvió a quedarse sin señal por los mismos problemas. La organización no tiene los derechos de retransmisión de su propio campeonato.

el covid

El campeonato arrancó en medio de la nueva ola de COVID, que implica el auge de la variable omicron. Y, como resultado, casi todos los equipos anunciaron casos entre sus miembros unos días antes de que comenzara la competencia. En algunos equipos los protocolos fallaron de manera escandalosa, como en Gambia, que reportó 16 contagios en su equipo. Marruecos tuvo que empezar sin delantero centro porque los tres hombres con esa limitación tenían el corona virus. Malawi, por ejemplo, disputó su primer partido con sólo cuatro jugadores en el banquillo, dos de ellos porteros.

El escándalo del arbitraje

Pero lo real llegó el miércoles en Túnez-Malí cuando el árbitro William Sikazwe de Zambia finalizó el juego unos minutos antes. En el 85 se llevó el silbato a la boca y anunció el final ante todo sorpresa y 1-0 a favor de los malienses. Antes de que saliera el tribunal tunecino, el árbitro se dio cuenta de que algo andaba mal y reanudó la pelea sin mucha convicción. Pero cuatro minutos después, en el 89′, pita definitivamente, también antes del tiempo reglamentario. La CAF obligó a jugar los últimos minutos, pero en la reanudación sólo apareció Malí, y no Túnez, enfadado por la falta de precisión en el reloj del árbitro. Una tontería.

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